Puesta a punto

Acaba la temporada de conciertos; ha habido semanas de estudio de calidad, conciertos muy satisfactorios, pero también programas con estrés, semanas sin mucho tiempo para estudiar y pruebas a las que has ido habiendo querido prepararte más adecuadamente. Las últimas semanas se afrontan con una sensación entre no saber cómo seguir por el cansancio y la alegría de ver no tan lejos el ansiado descanso.

Quizás tienes la suerte de poder permitirte unos días un poco más desconectad@ de tu instrumento, quizás incluso puedes tomarte un par de semanas. Y aquí comienzan las dudas, la intranquilidad ante abandonar el nivel en el que estás actualmente, que tanto te ha costado alcanzar. Vienen miedos sobre si sabrás ponerte la boquilla de nuevo, si te funcionarán los dedos, o si se pronunciará una lesión que lleva escondida un tiempo a través de una pequeña molestia.

Igual de importante es saber cómo mantener nuestro nivel a lo largo de todo el año, como lo es poder hacer un comienzo de temporada desde un descanso prolongado (de más de un día).

¿Y si me callo y después ya no sé hablar?

El cuerpo se va a tomar las licencias que necesite en relación a lo que lo hayamos forzado.

A mí siempre me han servido estos periodos largos de descanso para extraer de mis rutinas malos hábitos que se habían ido adhiriendo durante la temporada y quedarme con un estudio muy básico y sencillo que iba directamente a la técnica de la eficiencia más pura. Quitando exigencias de aprender repertorio y obligaciones profesionales y personales.

Hay personas que, por la incertidumbre de no saber si se volverá a estar al mismo nivel, no descansan todo lo que su cuerpo y mente les piden. Cuando estamos en un mundo competitivo y exigente, en el que una prueba puede salir de un mes para otro, es normal que no queramos parar por completo.

No es necesario parar por completo, tambien hay combinaciones de estudio ligero o una especie de estudio a tiempo parcial para las vacaciones que puede liberarnos de carga mental con el instrumento y a su vez permitir que nuestro nivel no decaiga demasiado.

Siendo conscientes de que el saber comenzar desde un parón largo es un proceso que también se perfecciona, al igual que la preparación para unas pruebas o el estudiar para un concierto en particular.

El camino hacia el TTP

Un buen día de verano, una juntada con unos cuantos amigos y de repente estoy escuchando a mi buen amigo Gabriel Tripiana hablar sobre el nivel máximo de performance. Algo que me resonaba, pero que dentro de la música era una perspectiva desde la cual no estoy acostumbrado a mirar mi profesión.

Gabriel es trompetista y actualmente entrenador de Powerlifting con equipo de competición en la ciudad donde vive. El hecho de tener formación y haber leído mucho sobre acondicionamiento físico le permitió combinar los tantos estudios sobre entrenamiento de fuerza con el estudio y la performance de la trompeta.

Entre otras cosas, me estuvo contando sobre el TTP, término desarrollado por Anatoly Bondarchuk y posteriormente acuñado, como lo utilizaremos, por Myke Tunscherer. Se refiere al time to peak, es decir, el tiempo que necesitamos para alcanzar nuestro pico de rendimiento, nuestro máximo nivel actualmente alcanzable.

Me pareció tremendamente interesante ya que es necesario saber cuánto tiempo necesitamos para llegar a este nivel si queremos estar al 100% al comienzo de la temporada. ¿Tenemos un programa muy exigente la primera semana? Quizás debemos acabar antes el descanso de verano. ¿Quizás tenemos una semana en el conservatorio que es de bienvenida y que nos va a dar tiempo de estudiar con los nuevos compañeros y más concentrados?

Lo que no debería ocurrir es provocar una sobrecarga por un comienzo poco progresivo. Es muy común que en los primeros días se sienta sencillo tocar, pero los músculos todavía no están activados ni con el tono muscular con el que los dejamos.
La concepción de nuestro nivel y nuestra autoeficacia (la capacidad que creemos poseer para librar retos) se alberga en nuestra imagen mental y esto puede hacer que queramos tocar un determinado repertorio sin que la parte física nos acompañe.

Gabriel me contaba que:

  • Con tres días de estudio ya puedes llamarlo una puesta a punto
  • Con siete días de estudio tu resistencia es probable que vuelva a un estado normal

Pero si quieres tener tu nivel de rendimiento óptimo, hay que contar entre cuatro y seis semanas para alcanzar este punto.

¿Cómo comienzo?

A mí me gusta comenzar muy gradualmente, de manera que tanto mis músculos como mis ganas vayan despertando poco a poco. Para mí es importante no excederme en la duración del estudio, al menos en las primeras 4 sesiones.

Me gusta empezar los primeros días buscando la eficacia, buscando buenas sensaciones, tratando de encontrar la facilidad en la emisión y los movimientos coordinados de mi embocadura, el equilibrio entre la respiración y la producción de la vibración. Un estudio con un objetivo muy simple y sin una temporalización demasiado exigente. Esto me permite centrarme en las sensaciones, en buscar patrones de movimiento saludables que serán la base de los próximos días.

Cuando me noto «en el sitio», me gusta continuar con ejercicios que me exijan físicamente un poco más. Siempre tratando de tener en cuenta el tiempo que mi cuerpo ha pasado sin tocar para no exigirme demasiado y aprovechando que mi cuerpo me pide más cantar que soplar por el instrumento.

El perfil de la temporada

Una vez alcanzado el TTP es posible regularlo con ondulaciones a través de descargas parciales de estudio, y aquí empezamos a hablar con Gabriel del perfil de la temporada. Programas más exigentes y semanas de vacaciones o menos proyectos: todo esto conforma el perfil de exigencia de tu temporada. Por otro lado, estaría el perfil de tu entreno (de práctica) que tú has llevado a cabo.

Puedes hacer un ejercicio y tratar de trazar estos dos perfiles respecto a la temporada pasada o al año pasado. ¿Han sido estos dos perfiles parecidos? ¿Previste bien la cantidad de estudio y los descansos? Cuanto menos se junten estas dos líneas, más se estará castigando el cuerpo; a su vez, cuanto más tiempo cerca del TTP pasemos sin descargar hacia niveles físicos medios, más probable es que surjan molestias, descoordinaciones y/o lesiones.

Por supuesto que en ocasiones es complicado prever si vas a tener un pico de exigencia en diciembre para poder relajarte en octubre, o es normal que quieras estar lo más cerca posible de tu TTP si estás preparando pruebas. Es entonces cuando se vuelve interesante conocer tu capacidad de regular este perfil de performance y saber llegar a tu máximo cuando te interese, o para comenzar desde un descanso de verano.

Elige tu aventura

Cada un@ tiene unas necesidades: a algunos les gustará estar separados de su instrumento todo el tiempo posible, a otros el descanso se hará a través de interpretar en otros contextos o de seguir formándose con su instrumento.

Lo importante es que estés en sintonía con tu contexto y tus necesidades, y que escuches lo que te pide el cuerpo, desde las partes más superficiales hasta lo más hondo de él.

Bibliografía

https://medium.com/@stephenbhart17/a-crash-course-on-the-bondarchuk-training-system-e8ce4e9a5fa8

https://www.birmingham.ac.uk/news-archive/2022/timing-your-peak-how-athletes-manage-to-be-on-form-at-the-right-time


Publicado el

por Adrián Castro Capuz

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